En 2006 realizamos el cortometraje documental INMIGRANTES EN VICENTE LÓPEZ que registraba testimonios de vecinos migrantes que se asentaron en la localidad de la que soy oriunda y en la que crecí. Esta producción fue el estímulo para fundar mi propia productora y distribuidora Actitud Cine mientras paralelamente también trabajaba para terceros hacía años.

Parafraseando con la etimología de mi nombre, elegí como logo una barca vikinga, inspirada en mis ancestros, como símbolo de búsquedas de historias en mares y territorios infinitos. Esta montada sobre una veleta que nos indica hacia dónde va el viento. Eso ayuda en la navegación, pero también a la hora de filmar para encontrar la forma de llegar a nuestro destino pese a las tempestades. La actitud nos define. Aunque a veces las velas flaquean, busco rodearme de marineros con los que intentamos encontrar la forma de volver a llenar de viento las velas porque hay un motivo vocacional que nos incita que es hacer cine.

Producimos y distribuimos una decena de películas estos años. Nos proponemos continuar realizando producciones audiovisuales en diferentes formatos y géneros que contengan una mirada autoral, que problematicen temáticas sociales poco abordadas, que interpelen a la sociedad desde una perspectiva de género, haciendo un cine cultural, inclusivo y diverso, que colaboren con el deseo de construir un mundo mejor. Donde la memoria y las historias de nuestra identidad Latinoamericana dialoguen en su sinergia internacional.

También brindamos cursos de capacitación como charlas, seminarios y consultorías, creemos en la continua formación.

Pero nada de esto podría ser posible sin política públicas culturales que acompañen con financiamiento a las producciones audiovisuales.

Esperemos que esta tempestad de la pandemia pase y nos permita continuar navegando hacia nuevos destinos, conociendo mas territorios y personas que se sumen a este trabajo colectivo que es hacer y ver cine, porque ya es parte de nuestra cultura e identidad.

Marina Zeising, 2021